
La palabra, como la música, es un camino de sentido.
Este no es un libro de respuestas.
Son textos escritos desde la experiencia, sin intención
de explicar ni ordenar nada.
Aparecen preguntas, escenas y reflexiones que surgen
cuando uno deja de buscar certezas y presta atención a
lo que ya está viviendo.
No es un libro para aprender ni tampoco para mejorar.
Está pensado para quienes atraviesan un momento de
transición y no necesitan indicaciones, sino palabras
que acompañen.
También comparto mi camino diario aquí